Llevada por matrimonios junto con los presbíteros. Esta pastoral pretende ser una SÍNTESIS ENTRE PALABRA, DOCTRINA, MORAL Y LITURGIA, por ello se fundamenta en que los chicos tengan una seria relación con los sacramentos, el presbítero y descubran la importancia de la familia.
El objetivo de esta pastoral no es solo la preparación específica de los chicos para la Confirmación, sino ayudar a los jóvenes en un periodo en que, en la mayoría de los casos, se alejan de la Iglesia, y una vez confirmados se les invitará a participar en la post-confirmación, en la que pueden permanecer hasta los 18 años.
Cada año catequético queda a cargo de un presbítero y unos matrimonios, cada matrimonio acompañará al grupo asignado durante los tres años, grupo formado por unos 8 niños que se reúnen de forma semanal.
La reunión semanal en la parroquia se realiza por años catequéticos, y consta de una breve liturgia de la palabra presidida por el presbítero, que dura en torno a un cuarto de hora ~ veinte minutos. Posteriormente, el curso se divide en los grupos formados con sus respectivos catequistas, y se procede a realizar las catequesis dialogadas.
Por otro lado, cada mes, aproximadamente, se celebra una penitencial con ágape (picoteo) en la que se invita a los padres a participar libremente, pero es muy recomendable como principales responsables de la transmisión de la fe (El ágape es preparado por los catequistas).
Todos los grupos tienen tres encuentros en casa de los catequistas: El de preparación a la Navidad, el de preparación a la Pascua y el de Pentecostés. Todos se concluyen con una merienda.
Por último, los grupos concluyen el curso con un campamento de verano, en el mes de Julio o agosto.
«En efecto, los votos con los que comienza la administración del Sacramento de la Confirmación son como la conclusión de un contrato. Recuerdan la conclusión de la alianza de Dios con Israel en el Sinaí. Allí, Dios puso a Israel ante esta elección: «Te pongo delante vida y muerte… Elige, pues, la vida que vivas» (Dt 30, 19). La confirmación es vuestro Sinaí. Se halla ante vosotros y os dice: ¡Elige la vida!». (Papa Benedicto XVI)


